Escrito por: Greco Jerom Galicia Ayala
Corrección de estilo: Clara Espinosa Restrepo
Hablar de natación es relatarles una de las experiencias más transformadoras que he tenido en mi vida. Al principio, nunca imaginé que entrar a una alberca podría traer tantos beneficios, no solo a mi cuerpo, sino también a mi mente y a mi manera de ver la disciplina, el esfuerzo y el bienestar personal.
Les quiero compartir que, con el paso del tiempo, este deporte dejó de ser solo una actividad física, para convertirse en un espacio de crecimiento personal y equilibrio. Sobre esto último, les doy a conocer que uno de los primeros cambios que noté fue a nivel físico. La natación me ayudó a mejorar mi condición, mi resistencia y mi fuerza de una manera integral.
A diferencia de otros deportes, en el agua siento que todo mi cuerpo trabaja al mismo tiempo: brazos, piernas, abdomen y espalda. Además, al ser una actividad de bajo impacto, puedo entrenar de forma constante sin sentir el desgaste excesivo que a veces provocan otras disciplinas. Agregando que poco a poco, mi postura mejoró, mi respiración se volvió más controlada y mi energía diaria aumentó notablemente.
Sin embargo, debo resaltar que los beneficios más importantes no se quedaron solo en lo físico. A nivel mental, la natación se convirtió en una especie de terapia personal. Estar dentro del agua me permite desconectarme del ruido exterior, de las preocupaciones y del estrés cotidiano. Mientras nado, mi atención se centra en la respiración, el ritmo y el movimiento, lo que me ayuda a aclarar la mente y a encontrar calma. Después de cada sesión, siento una sensación de tranquilidad y bienestar que difícilmente encuentro en otras actividades.
Otro aspecto fundamental que entrenar en el agua me ha enseñado, es la disciplina. Ejercitarme de manera constante, como lo requiere hacia la meta que quiero llegar me ha implicado un mayor compromiso, organización y responsabilidad. No quiero dejar de lado que este camino no ha sido fácil, hubo días en los que no tenía muchas ganas de ir a entrenar, pero aprendí que la constancia es clave para ver resultados. Esta disciplina que desarrollé en la alberca se fue reflejando en otros ámbitos de mi vida, como el estudio y la organización de mi tiempo, ayudándome a ser más constante y enfocado en mis metas.
En acuática nelsonvargas y la forma en que he venido crecimiento de la mano de mis entrenadores y mi deporte me ha fortalecido mi autoestima y confianza. Al notar mis avances, mejorando mis tiempos, aguantando más tiempo o mejorando mi técnica, comencé a creer más en mis capacidades y eso también se lo debo a los procesos que me han brindado para que pueda crecer paso a paso. Para mi cada pequeño logro representó una motivación para seguir esforzándome y superar mis propios límites. Aprendí que el progreso no siempre es inmediato, pero que con paciencia y dedicación los resultados llegan.
Quiero darles a todos a conocer que además, este deporte me permitió desarrollar valores importantes como la perseverancia y la tolerancia a la frustración. No todos los entrenamientos son perfectos, ni todos los días se rinde igual. Hubo momentos de cansancio y de estancamiento, pero la natación me enseñó a no rendirme y a entender que los obstáculos forman parte del proceso de aprendizaje.
Finalmente, la natación me ha regaló y me sigue regalando un espacio personal donde puedo sentirme libre y en equilibrio conmigo mismo. Es un momento del día que espero con entusiasmo, porque sé que saldré más relajado, con mejor ánimo y con una sensación de logro personal. Hoy puedo decir que la natación ha tenido un impacto positivo en mi vida, ayudándome a crecer física, mental y emocionalmente.
En conclusión, la natación no solo ha mejorado mi salud, sino que ha influido de manera profunda en mi forma de pensar y enfrentar los retos diarios. Más que un deporte, se ha convertido en una herramienta para el bienestar integral y en una parte esencial de mi vida. Le agradezco a cada uno de mis entrenadores todo lo que han hecho para que yo mejore todos los días, seguiré creciendo y compitiendo.